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viernes, 26 de abril de 2013

Dia de la Malaria 2013


Tras un cierto tiempo sin nuevas entradas, recobramos el pulso de la actualidad, reproduciendo el artículo -al que he contribuido- que difunde Farmamundi con motivo del 25 de abril, Dia Internacional de Lucha contra la Malaria. Aquí está:


La vacuna contra la malaria, ¡medicamento esencial ya!

 Con motivo del Día internacional de lucha contra la Malaria, que se celebra el 25 de abril de cada año a propuesta de la OMS, desde Farmamundi creemos que se debe iniciar ya la inclusión de la vacuna contra la malaria entre los medicamentos esenciales. Unos 3.500 millones de personas, vive en zonas donde se transmite esta enfermedad cuyos costes económicos, sólo en África, equivalen a 12.000 millones de dólares anuales. Estimaciones de un estudio publicado en The Lancet el pasado febrero indican que la malaria causa 1,25 millones de muertes en todo el planeta -más de la mitad en niños menores de cinco años- casi el doble de las estimadas anteriormente.
Un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha reunido en Ginebra en este mes de abril para revisar su listado de medicamentos esenciales, que actualmente está formado por más de 350 fármacos. El objetivo es que la actualización, esté preparada a lo largo del tercer trimestre de este año.
Dicha lista, que este organismo de Naciones Unidas actualiza cada dos años desde la aparición de la primera en 1977, sería la número 18. También está prevista la aparición de la lista número 4 de medicamentos pediátricos. En ambos casos, se trata de orientar a los países, en especial a aquellos en vías de desarrollo, de cuáles son los medicamentos necesarios para atender las necesidades de salud más básicas y prioritarias.

La vacuna RTS,S podría comercializarse a finales de 2014 o 2015
La vacuna RTS,S está dando los últimos pasos en su desarrollo clínico, con diversos ensayos en fase III en siete países africanos, dirigidos desde el Centro de Investigación en Salud de Manhiça en Mozambique por un equipo liderado por el español Pedro Alonso; tras las conclusiones de estos estudios se espera que se pueda comercializar a finales de 2014 o ya en el año 2015.
El último informe de situación, publicado por la OMS el pasado mes de marzo, daba cuenta de lo avanzado de los ensayos, y si bien han aparecido datos negativos sobre la eficacia a medio y largo plazo -que podrían resolverse mediante dosis de recuerdo-, su eficacia es clara a corto plazo en niños pequeños, donde la mortalidad es más elevada.
La vacuna RTS,S/AS01 que se está desarrollando, es un fármaco preparado a partir de la proteína RTS,S generada por ingeniería genética que combina un fragmento del circumsporozoito de Plasmodium falciparum, el parásito responsable de la forma de malaria más grave, y moléculas del antígeno de superficie del virus causante de la hepatitis B destinada a reforzar la respuesta inmune del cuerpo, así como un sistema adyuvante propiedad de Glaxo por el que la RTS,S induce la producción de anticuerpos y células T que interfieren la capacidad de infección en humanos del parásito de la malaria.
Pero contra lo que muchos piensan, la vacuna es propiedad de multinacional británica Glaxo, que inició en Bélgica su desarrollo hace casi 30 años, con la colaboración del Instituto Walter Reed de Investigación Médica del Ejército de EEUU. Y pese a contar con importantes apoyos económicos de gobiernos y de modo especial de la Fundación Gates, la vacuna está patentada y es propiedad de GlaxoSmithKline (GSK), que podrá comercializarla al precio que estime oportuno.

Vacuna en la lista de medicamentos esenciales
Es importante que la sociedad civil mundial exija a la OMS que la vacuna contra la malaria sea incluida ya en su lista de medicamentos esenciales, y que esta calificación sea una palanca que contribuya a que su precio sea bajo y accesible a las poblaciones desfavorecidas de muchos países pobres, los más expuestos a la enfermedad.
No debe repetirse el caso de la medicación contra el sida, los antirretrovirales, que durante años estuvieron excluidos de la lista de medicamentos esenciales. Desde la aparición del primer fármaco, el AZT en 1987, y de forma más llamativa desde la aparición de los inhibidores de la proteasa en 1996, la OMS no incluyó estos fármacos hasta 2003, en que se publicó la lista 13 de Medicamentos Esenciales. Ello provocó que millones de personas en países empobrecidos murieran por ser incapaces de costear el tratamiento, cuyo importe era de entre 10.000 y 20.000 dólares por persona y año, cuando el gasto sanitario en algunos países africanos es de 10 dólares por persona y año.
Como hemos pedido reiteradamente desde Farmamundi y otras ONG sanitarias internacionales, los medicamentos esenciales deben estar excluidos de las reglas de propiedad intelectual impulsadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Incluyamos ya a la vacuna contra la malaria entre los medicamentos esenciales y hagamos que su uso no esté dificultado por su precio y su patente. Los medicamentos esenciales son básicos para poder acceder a la salud, hoy considerada un derecho humano. Sigamos la línea marcada por la India con la reciente sentencia contra la farmacéutica suiza Novartis, y la de otros países en vías de desarrollo como Brasil que han concedido licencias obligatorias para poder producir medicamentos para patologías graves a precios reducidos.

martes, 16 de octubre de 2012

Tratados de libre comercio y acceso a medicinas




Los tratados o acuerdos de libre comercio (TLC o ALC) son acuerdos entre países que bajo ese nombre bondadoso regulan los intercambios comerciales, abren el mercado de un país a los productos del otro país...a cambio de que el otro país haga lo mismo con los productos del primero.
Estos acuerdos parten de las normas generales que emite la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tienen carácter básico para el comercio internacional.
Si el acuerdo es entre un país (o grupo de países) desarrollado y otro en vías de desarrollo, de modo inevitable siempre hay la sospecha de que el que gana es el fuerte, que vende productos caros y de alto valor añadido, mientras que el país pobre únicamente puede vender productos del sector primario, poco elaborados, con poco valor añadido, y por tanto baratos.
Uno de los productos que se regulan en estos tratados son los medicamentos, que son objeto de un intensísismo comercio internacional, favorecido -entre otras-por varias razones
a) Son productos globales. Los medicamentos  -salvo particularidades y excepciones- son válidos en cualquier país para la misma enfermedad.
b) Suelen tener un volumen pequeño y lo que facilita su transporte
c) Suelen ser fabricados a una escala global. Cada medicamento se fabrica en fábricas situados en unos pocos países (5-10 máximo), y desde ahí distribuidas por todo el mundo.
d) Los estándares de calidad están fijados  internacionalmente.

Y todo ello, ¿qué tiene que ver con uno de los caballos de batalla de este blog, que es el acceso a medicamentos? Pues que uno de los acuerdos fundacionales de la OMC es el Acuerdo sobre los aspectos de propiedad intelectual relacionados con el comercio ( ADPIC, en inglés TRIPS), que entre otras cosas obliga a los paises pobres a reconocer las patentes de medicamentos, a pesar de que estos mismo países ricos no reconocieron en el pasado este tipo de patentes -alguno incluso hasta hace bien poco- a pesar de que este reconocimiento vaya en contra de la salud de sus propios ciudadanos.
Pero no contento con esto los países ricos, especialmente EEUU y la Unión Europea, bajo la presión de la industria farmacéutica y sus lobbies, están aprovechando estos tratados bilaterales para introducir cláusulas más estrictas en un ejercicio de verdadero abuso que ha sido denunciado; véase el impacto en Perú del TLC entre la UE y la CAN (Comunidad Andina de Naciones) el impacto en Colombia del TLC EEUU-Colombia, etc.
Estasa cláusulas más estrictas y abusivas se han venido en denominar ADPIC-Plus, y consisten en aumentar el periodo de duración de las patentes, aumentando los 20 años previstos por los ADPIC, restringir el uso de los datos científicos que existan sobre los principios activos, prohibir o dificultar las licencias obligatorias
y la exportación a otros países, etc.
En los últimos meses, se ha denunciado el impacto que puede tener el tratado en discusión entre la UE y la India; el caso es que el gigante del sudeste asiático se ha convertido actualmente en la Farmacia de los pobres al ser una gran productora de medicinas genéricas, baratas y de calidad, que se venden a muchos países en desarrollo, ONG  y organizaciones internacionales (OMS, UNICEF, etc.)...en muchas ocasiones sin conceder las patentes que otros países ricos sí conceden a algunos medicamentos. En otras entradas del blog hemos citado el acoso de multinacionales como la suiza NOVARTIS, por el caso del antitumoral Glivec, explicado en este documento de Farmamundi o el de la alemana BAYER por la patente de su antitumoral NEXAVAR.
Únicamente la presión de los ciudadanos y la sociedad civil en los países desarrollados puede impedir este abuso. Por ello, es buena noticia que el Congreso de los Diputados español, a propuesta de Médicos Sin Fronteras, haya aprobado hace unas semanas una proposición no de ley en relación con el TLC UE-India para facilitar el acceso a medicamentos esenciales, en concreto para no dificultar la exportación de genéricos desde India a países en desarrollo sin capacidad de producción.
Ello se suma a la decisión del pasado mes de julio del Parlamento Europeo por la que se bloquea la firma de adhesión al ACTA que los representantes de la Comisión Europea ya habían estampado en Japón. El Acuerdo Mundial Antifalsificación (ACTA), en teoría dirigido a evitar falsificaciones, podría servir de excusa a las multinacionales para impedir el comercio internacional de medicinas genércias.
Esperemos que estas iniciativas ciudadanas tengan efecto verdadero en el acceso a medicamentos y con ello a la salud de las personas..





Biología humana en la "magic town"

Foto: José Manuel Casal (La Voz de Galicia) Una versión en  gallego  de este  artículo  fue publicada  en el diario La Voz de Galicia...