miércoles, 17 de enero de 2018

¿Se puede tomar Dalsy u otro medicamento caducado?

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¿Se puede tomar Dalsy u otro medicamento caducado?
Regularmente llegan a las farmacias personas, sobre todo las que tienen hijos pequeños, que nos preguntan dudas sobre el buen uso de los medicamentos que tienen en el botiquin casero. Una de las preguntas habituales es si se pueden tomar los medicamentos cuya fecha de validez o caducidad ha pasado.
Podemos hacer las siguientes aclaraciones:
  • Fecha de caducidad.
    Los medicamentos tienen fecha de caducidad, indicada con ese nombre, o con las abreviaturas "CAD.” o "EXP.”, o incluso simplemente con el símbolo de un reloj de arena
    La fecha se expresa siempre mediante el binomio mes-año. Otros productos que se venden en farmacias tiene "fecha de consumo preferente” (ver más adelante)
  • Fin exacta de la fecha de caducidad.
    La validez de un medicamento es hasta el último día del mes indicado. Es decir, si un medicamento indica "febrero de tal año”, quiere decir que se puede consumir hasta el 28 de febrero de ese año, o incluso hasta el 29 si ese año es bisiesto.
    Esa fecha es totalmente segura, de hecho incorpora un margen de seguridad.

  • Grafía de la fecha.
    Puede estar impresa con tinta o troquelado en el cartón del embalaje. Además, suele estar impreso también en el envase o embalaje primario (blíster, frasco, tubo, etc.) para mayor claridad. Es cierto que habría que mejorar su visibilidad, pues en ocasiones el tamaño de letra es reducido, o la impresión o troquelado poco visible, en especial para personas mayores o con visión reducida.

  • Fecha máxima de caducidad.
    De acuerdo con una recomendación de la OMS, el periodo máximo de validez que puede tener un medicamento es de 5 años desde la fecha de fabricación. Esa norma es aplicada en España por el ministerio de Sanidad, responsable de autorizar los medicamentos. Pero ese plazo máximo de 5 años sólo lo tienen algunos medicamentos; la mayoría tienen un periodo de validez mucho más reducido: vacunas, medicamentos inyectables, medicamentos de conservación en nevera (insulinas), antibióticos...

  • Fecha de consumo preferente.
    En las farmacias se dispensan o venden, además de medicamentos, productos sanitarios, complementos alimenticios, cosméticos, vitaminas... Dejando de lado los cosméticos y los productos sanitarios, y centrándonos en los complementos alimenticios y vitaminas, estos tienen fecha de consumo preferente (como los alimentos).
    Dentro de esta fecha el producto tiene todas las garantías sanitarias y todas las características organolépticas (color, sabor, olor...) adecuadas. Sobrepasada esta fecha, también se puede consumir, si bien alguna característica como el color o aspecto puede haber variado, pero la garantía sanitaria de su consumo sigue siendo total.


  • ¿De qué depende la fecha de caducidad?
    Pues de muchos factores, pero sin entrar en tecnicismos, podemos citar que depende de la forma farmacéutica. Por ejemplo, los comprimidos o cápsulas, y en general las formas sólidas suelen tener una mayor duración que las formas líquidas (soluciones, jarabes, gotas...), semisólidas (cremas, pomadas, supositorios, ungüentos...) o aerosoles.
  • ¿Dónde conservar los medicamentos en casa?
    Deben conservarse en lugares frescos y secos; no se deben guardar por ejemplo en los cuartos de baño o cocinas -donde suele haber bastante humedad- ni al lado de ventanas (puede darles el sol) o de la calefacción. Tabién deben alejarse de emisores de radiaciones como televisores o microondas. Aquí tienes más información.
  • ¿Puede estropearse un medicamento antes de su fecha de caducidad?
    Pues sí, la caducidad o periodo de validez viene establecida para condiciones normales de temperatura y humedad, esto es para temperaturas de 8-25 ºC y lugar sin mucha humedad.
    Si un medicamento ha estado expuesto al sol, o a temperaturas extremas o a humedad muy elevada es posible que presente un aspecto extraño o incluso que esté estropeado. Ante cualquier duda lo mejor es la prevención, no tomarlo hasta consultar con el farmacéutico.


    ¿Qué hacer con los medicamentos caducados?
  • No se pueden tirar a la basura doméstica, pues no son residuos asimilables a los urbanos, ni tampoco se deben tirar por el WC, pues podrían causar contaminación ambiental. Deben llevarse a cualquier farmacia, donde hay unos contenedores -los puntos SIGRE- donde se recogen los medicamentos caducados o no utilizados y s envían a centros especializados para su eliminación segura y su valorización y reciclaje cuando es posible (el papel, vidrio y metales de los envases).



  • ¿Puede estar estropeado un medicamento antes de su fecha de caducidad?
    Es posible; más allá de problemas de fabricación no detectado, lo habitual es que se deba a una mala conservación del medicamento (que haya estado expuesto al sol, o al calor...). En caso de duda debe consultarse al farmacéutico.
  • ¿Se vigilan los medicamentos comercializados?
    Si, de hecho el ministerio de Sanidad retira regularmente lotes de medicamentos en los que detecta algún problema -normalmente de pequeña entidad y sin riesgo sanitario- a través de las inspecciones que se hace en toda la cadena de distribución (farmacias, almacenes, fabricantes...), o a través de las denuncias o comunicaciones que hacemos los profesionales o incluso los pacientes de sospechas de mal estado de algún producto.
    Muchos problemas detectados realmente no afectan a la seguridad del consumo del medicamento afectado, y sí simplemente a su aspecto (cambio de color respecto al habitual, aspecto diferente, etc.), pero para mayor tranquilidad y seguridad de los usuarios se ordena su retirada, que en España se hace en pocos días de forma muy eficaz en toda la cadena de suministro.

RECOMENDACIONES FINALES

1. Conserva los medicamentos en lugar fresco y seco, 
2. Conserva los medicamentos ordenados, y preferentemente en su envase original.
3. Almacénalos siempre lejos de niños, personas con discapacidad mental o personas mayores. Valora si algunos por su posible toxicidad deberían estar incluso bajo llave.
4. Revisa el botiquin casero una vez al año.
5. Lleva a la farmacia los medicamentos caducados o que preveas no vas a utilizar ya.
6. Consulta en tu farmacia cualquier duda que tengas sobre como tomar o conservar un medicamento
7. Avisa a tu farmacéutico si observas algún problema en un medicamento que tienes en casa o has tomado.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Las Medicinas de la América Española

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El otoño, con el patrocinio de la fundación Lilly, nos trae una novedad  bibliográfica significativa sobre la contribución española a la historia de los medicamentos, en este caso sobre aquellos procedentes del Nuevo Mundo en la época de la colonización americana. El autor es el profesor Enrique Raviña Rubira, catedrático ad honorem de Química Farmacéutica de la Universidad de Santiago de Compostela, jubilado, y que en los últimos años ha profundizado en su interés por la historia de la farmacología.

El ensayo  se presenta en edición bilingüe español/inglés, tal vez consecuencia del prestigio del anterior libro de este autor, “Medicamentos, un viaje a lo largo de la evolución histórica del descubrimiento de fármacos”(2008), uno de los más vendidos en toda la historia de la USC, del cual se hizo una exitosa versión en inglés (2011). La presentación del texto es a doble columna, lo que origina no pocos problemas de maquetación; las ilustraciones y figuras –con fotografías a color, excelentes y en gran número- sin embargo, no se repiten, sino que aparecen una sola vez, con pies de foto o de las ilustraciones bilingües, pero con el texto interno de las tablas o figuras únicamente en inglés, al igual que la bibliografía; otra característica destacada es que el texto es inglés no es una traducción literal del original español, sino que, de forma intencionada, presenta una redacción e incluso datos diferentes.
Si bien es un libro científico, que combina información histórica con materias como la farmacognosia, la botánica o la química farmacéutica, trata de ser accesible a un lector culto y con conocimientos de farmacia o medicina, evitando notas a pie de página, listados de siglas y abreviaturas o glosarios de voces especializadas, que, con todo, a veces se echan en falta.

La obra, se divide en cinco partes: 1) introducción histórica, 2) curare, 3) quina y quinina, 4) coca, cocaína y anestésicos,  y 5) miscelánea. El autor, con todo, se queda con ganas de exponer más temas, como en el caso de los esteroides (tal vez un heraldo de futuros trabajos… ¡ojalá!), pero se ciñe a lo marcado.
En el texto en español, la introducción no es un simple preámbulo al uso; de hecho ocupa casi 100 páginas; en ella Raviña habla de las expediciones a América (quizás habría que poner, de acuerdo con las corrientes más actuales, menos énfasis en el “Descubrimiento” y más en el de la “llegada” de los europeos, o expresiones más correctas) y de los Cronistas de Indias, de las especias, de los bálsamos, de los hongos alucinógenos,  de las expediciones científicas -que retoma en el capítulo dedicado a la quina- y de los misioneros, en especial de los miembros de la Compañía de Jesús.
Foto: Ramón Escuredo (El Correo Gallego)
Tanto en los capítulos sobre el curare, y más en el de la quinina o en el de la cocaína y anestésicos, no son infrecuentes las citas a guerras y conflictos militares y al uso de medicamentos e impulso a la investigación farmacéutica en esos periodos dramáticos para la Humanidad; se trata de una querencia ya conocida del profesor Raviña, que se advierte en sus escritos; es el caso de la sección dedicada a la quinina en la Segunda Guerra mundial, en la que el epígrafe “Las lagunas Agro Pontinas. El primer caso histórico de guerra biológica”, donde  –más allá de si realmente es el primer caso- se deja llevar por el entusiasmo de la narración bélica describiendo con detalle y extensión  la cruenta batalla de Montecassino ocurrida en 1944 en la Italia dividida:
“En un esfuerzo para flanquear la Línea Gustav, los Aliados desembarcaron en la playa de Anzio, el 22 de enero de 1944. La sorpresa fue total y los Aliados pudieron consolidar la cabeza de playa, pero el general al mando…”.
De hecho, los que hemos sido sus alumnos recordamos siempre sus clases amenas, con referencias a episodios bélicos, pequeñas incursiones  en medio de la vorágine de grupos funcionales, relaciones estructura-actividad y rutas sintéticas a la que obligan los programas de Quimica Farmacéutica
A pesar del cuidado en la edición, es inevitable la aparición en el texto de errores:  ilustraciones no numeradas, anacronismos (uso de “Glaxo-Welcome” antes de su fusión en 1995), erratas (“sarsapogenina”, “ipecuanha”, “abbvie” o” abbie” en lugar AbbVie, “pediculosis (sarna)”, “Linnneo”, “choruro”, fechas (“en 1926, Pelletier…”, “En 1948 Bernauer y…” “In 1958 Bernauer and…), y sobre todo anglicismos, tanto léxicos (“curare-maker”, “toluresitanol”,” atracurium”, “adjunto a la anestesia”), como ortográficos (mayúsculas en inicial de meses, idiomas, nombres de plantas o de tribus, topónimos…) o sintácticos, que fácilmente pueden ser corregidos en una siguiente edición, junto con otros detalles tipográficos.
Más criticable es la ausencia de corrección editorial, para mejorar la puntuación del texto, y sobre todo el estilo (expresiones como “reinado de los Reyes…”, “ceremonias religiosas nocturnas de tipo religioso...”etc.), fácilmente mejorable. Son más entendibles y pueden tomarse como licencias literarias expresiones como el “quimico de la tribu…”, o  “Recorrió metro a metro” para referirse a una exploración del siglo XVII, etc.
Pero todo esto son minucias comparadas con el goce con que el lector va recorriendo las páginas donde lucen nombres como Ruíz, Pavón, Gómez Ortega, Celestino Mutis y otros a la altura de figuras como Humbolt o La Condomine, constituyendo una época gloriosa de la ciencia en España como ya han afirmado Puerto Sarmiento o López Piñero, de los que Raviña se declara deudor.

jueves, 6 de julio de 2017

Alimentos saludables, publicidad y cuentos chinos




Como nos recuerda alimentaologíacruda, una web sobre alimentación, de quien tomamos la imagen que ilustra el inicio de esta entrada, deberíamos informarnos bien antes de tomar una decisión de compra en el campo de alimentación. No deberíamos, por tanto, dejarnos influir facilmente por la publicidad, para no caer en las trampas y cuentos chinos que a veces se transmiten a base de repetirse miles de veces en la televisión y otros medios publicitarios.

El yogur líquido azucarado que se presenta en la imagen es un éxito comercial basado en al menos tres características:

  • Publicidad masiva y constante
  • Sabor agradable.
  • Invocación de supuestas propiedades saludables.

a) Sobre la influencia de la publicidad masiva, poco podemos decir; su influencia es bien conocida.
b) Sobre el sabor agradable, indicar que entre otras cosas es debido a una alta cantidad de azúcar (lo cual no es muy saludable que digamos...)
c) Sobre las supuestas propiedades saludables del Actimel podemos decir algo más.  Los yogures, sean normales o líquidos, es un producto natural originado por la fermentación de la leche. Es algo más digerible para niños, ancianos y algunos adultos, al tener la lactosa parcialmente hidrolizada.

Por otro lado, tiene bacterias beneficiosas (como cualquier yogur, e incluso como la leche), tiene vitaminas (como cualquier alimento natural, fruta, verduras...), etc., es decir, nada que lo haga un alimento milagroso ni que "ayude a las defensas" más de lo que lo hace una naranja (que tiene vitamina C), o un trozo de queso, que tiene calcio y vitaminas A y D, y otros minerales de interés para el cerebro como el zinc.

Y sobre todo, ¡que no nos tomen el pelo inventándose nombres de bacterias y cobrándonos el yogur a casi 6€ el litro!.

Por cierto, otro día hablaremos del Danacol, que también baja el colesterol (???!!!)






miércoles, 19 de abril de 2017

La patente de Truvada®. ¿Nuevo caso de evergreen en el tratamiento del sida?




La patente del medicamento Truvada®, un antirretroviral del laboratorio californiano Gilead, ha sido noticia en las últimas semanas. 
Truvada® combina dos fármacos ya usados contra el VIH: tenofovir y emtricitabina (TDF + FTC); en EEU su uso fue aprobado en 2004 para personas con VIH, pero desde 2012  ha sido autorizado como preventivo en personas con riesgo de contraer el virus. Esta estrategia se denomina profilaxis pre-exposición (PPrE), y consiste en una terapia preventiva  destinada a personas VIH-negativas, fundamentalmente varones homosexuales y mujeres trabajadoras sexuales.
Hay empresas y países que consideran que esta formulación de dos fármacos ya conocidos no aporta nada nuevo, y que por tanto no merece la protección de patente. Sería un nuevo caso de evergreen o reverdecimiento, una estrategia conocida para prolongar artificialmente los beneficios de las patentes. Es el caso de Brasil,  cuyo Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) determinó, a finales del pasado mes de enero, que no había actividad inventiva en la formulación de Truvada®, ya que el uso de sus componentes como antirretrovirales ya era conocido antes de la solicitud de patente brasileña en 2004. Este país ya cuenta desde mediados de 2016 con una versión genérica de esta combinación, fabricada por el laboratorio Blanver, de São Paulo.
Una discusión similar está planteada en Argentina, donde la Fundación Buenos Aires Sida y la Red Argentina de Personas Positivas presentaron en abril de 2015 una oposición a la solicitud de patente; en este país no hay actualmente fabricantes del medicamento, pero se ha planteado la opción de recurrir a laboratorios indios como Cipla, Aurobindo o Lupin, que cuentan con versiones genéricas del producto.
Situación en EuropaEn julio de 2016 Europa aprobó el uso de Truvada® -ya autorizado contra la infección con VIH desde 2005- como preventivo en la estrategia PPrE, lo que sin duda impulsará  su facturación; por ejemplo, en España este medicamento figuraba en 2015 en el top20 de los más vendidos, con una facturación de 129 M€ ese año.
En el Reino Unido, varias compañías de genéricos (Teva, Accord, Lupin y Mylan) han impugnado la patente, en concreto el Certificado de Protección Complementaria (CCP), la figura que extiende la protección –hasta un máximo de 5 años- cuando el periodo original ha expirado. Es interesante reseñar que el CCP solicitado por Gilead para este producto fue otorgado en 2008, pero tras un primer rechazo. Otro dato de interés es que la patente del tenofovir, uno de los componentes de Truvada®, caduca en diciembre de 2017.
En este país el costo estimado de por vida para el servicio nacional de salud (NHS) de una persona que vive con VIH es 360.000 libras. Dos tercios (68%) de esta cifra se deben a los medicamentos anti-VIH, que cuestan unas 11.000 £ /año (en torno a 5.000 £ si es para el tratamiento preventivo).
El litigio había recaído en el juez Richard Arnold, de la Corte Suprema del Reino Unido, que ante las notables dudas que suscita la patente de este medicamento, ha resuelto recientemente enviar el litigio al Tribunal Europeo de Justicia.
Revisión Europea del sistema de CCPCoincide ello con el anuncio reciente, de que la Comisión Europea revisará el sistema de concesión de los CCP ante las sospechas de que está causando un impacto negativo en las empresas europeas de genéricos, impedidas de exportar. Y el gobierno holandés realizará un estudio similar.
Debe recordarse que en abril de 2015, durante la discusión de la nueva ley de patentes española, AESEG, la patronal de genéricos,  planteó la inclusión de una cláusula de exportación por la cual durante el periodo de extensión de la patente, fuese legal exportar desde España a países con patente caducada; esta propuesta, y otras, fue defendida por Farmamundi durante las reuniones con los diferentes grupos parlamentarios, si bien fueron finalmente rechazadas por el rodillo parlamentario del PP.
Sería irónico que ahora la Comisión Europea recomendase establecer esta cláusula de exportación que AESEG y Farmamundi defendieron en el pasado sin éxito.
Publicado en el Blog esenciales para la vida de Farmamundi. Disponible en:
http://esencialesparalavida.org/2017/04/19/la-patente-truvada-nuevo-caso-evergreen-tratamiento-del-sida/

martes, 21 de febrero de 2017

Acogida de refugiados: ¿ruina o negocio?


Foto: guiaongs.org


Estos días la llegada de Trump al Despacho Oval está dando la razón a los que consideran que el mundo podía ir a peor; con todo,  aún no decretó la invasión de ningún país… ¡confiemos, todo llegará!. 
De momento, una de las polémicas está centrada en la acogida de refugiados (y otros inmigrantes) procedentes de siete países de África y Asia, que Trump quiere suspender, por supuestas razones de seguridad nacional.
En esto EEUU no hace más que proclamar a las claras lo  aplicado en el último año y pico en la mayor parte de Europa –con la digna excepción de Alemania-  donde Rajoy fue un alumno destacado. En todos estos países europeos, razones de oportunidad política, que rayan en la xenofobia, aconsejan no acoger refugiados; la escusa más utilizada (caso de España, alegando la alta tasa de paro) es la de los costes económicos que conlleva. Es cierto que acoger refugiados no es un simple levantar la barrera y decir: “pasen”; no, acoger refugiados de acuerdo con las normas internacionales obliga a ofrecer una vivienda, conceder una ayuda económica para los primeros meses o años, y proporcionar educación, sanidad, cursos de idiomas y otros servicios básicos. Como contrapartida el refugiado tiene la obligación de integrarse en ese país –que no puede cambiar- y aceptar los valores propios de la sociedad que lo acoge.
¿Cuánto cuesta esto?
Muchos gobiernos pretenden ocultar estos costes, alzando siempre la cifra para remarcar la propia generosidad … estrategia que decae cuando se revelan las cifras reales. Así, el informe de 2016, “Paying the price”, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), un organismo independiente, cifraba en sólo 3.300 €/año para España el coste de acogida de una persona refugiada… cuando está previsto que la Unión Europea conceda a nuestro país 6.000 €/año.
Foto: ACNUR

Más que un gasto… ¡casi un negocio!, pues además del saldo positivo, cualquier economista dirá que acoger refugiados es más una inversión que un gasto, y sino que se lo pregunten a Alemania -que abrió las portas en 2016 porque necesita nuevas hornadas de gente joven como fuerza laboral- y al resto de países tradicionalmente acogedores como Canadá, Australia, países nórdicos…o al propio Estados Unidos.
De hecho, en las negociaciones con las CCAA durante 2016 para afrontar la atención sanitaria a los refugiados sirios, el gobierno ofreció un pago de 68 €/año y persona, con un total 1,75 M € para acoger a los 15.000 comprometidos, una cifra que para los sistemas de sanidad autonómicos es simplemente irrelevante.
Finalmente, es cierto que cada país tiene derecho a establecer algunos requisitos para la entrada de inmigrantes o refugiados –siempre que no sean discriminatorios por razón de etnia o religión- pero también es cierto que los compromisos internacionales como el derecho de asilo no son un kleenex que usar cuando nos convenga, sino que están para cumplirse.
Xosé María Torres
Farmacéutico y miembro de Farmamundi


Publicado originalmente el 16.02.17 en gallego en el diario La Voz de Galicia
 en http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2017/02/16/span-langgl-acollida-refuxiadosspan/0003_201702G16P14998.htm

viernes, 3 de febrero de 2017

7 datos sobre el panga. Mi opinión sobre su consumo.

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Una importante cadena de hipermercados ha anunciado que retirará de sus lineales en Francia, Bélgica y España, el panga, un pescado cuya calidad sanitaria/nutricional es controvertida desde hace tiempo.


1.         ¿Qué es el panga?
Es un pescado de agua dulce, cuyo nombre científico es Pangasius hypophthalmus,  que de forma natural vive en ríos y lagos del sudeste asiático, en especial de la cuenca del río Mekong, donde puede llegar a medir 1,5 m y pesar 40 kg. Pero el consumido en España y otras partes del mundo procede de acuicultura.

2.         ¿Por qué ha tenido éxito hasta ahora?
Por varias razones: por su bajo precio, por su carne muy blanca, por su escaso sabor, su presentación en filetes carentes de espinas y por su textura, algo esponjosa (y nada fibrosa); estas características lo han hecho adecuado para el consumo por niños en hogares y comedores escolares. Pero su consumo va más allá; cualquiera que haya comido un fish & chips posiblemente haya comido panga.
3.         ¿Cómo se cultiva?
Como he dicho, el panga consumido en España procede del sudeste asiático, en especial Vietnam, donde se cultiva en granjas acuícolas, pero no como en España  (laboratorios de análisis, filtros, purificadores etc.), donde hay personal  técnico competente (biólogos, veterinarios, etc.).
La producción en Vietnam se realiza básicamente en estanques, cuando no en simples barriles usados donde hay casi más pescado que agua, sin renovación, y donde el pescado consume sus propios detritus.
 Es decir, unas condiciones técnico-sanitarias que no serían aprobados en España o Europa

4.         ¿Cuáles son sus propiedades nutritivas?
Si bien es cierto que no incumple normativas, tiene escaso omega 3, y su calidad nutricional no destaca. Además, diferentes estudios han mostrado dudas sobre su contaminación por metales pesado como mercurio y la presencia de pesticidas y otros aditivos indeseables

5.         ¿Porque se retira en esta cadena de hipermercados?
Por dos razones:
-       una, declarada, por el impacto medioambiental de las granjas vietnamitas, donde los residuos de esta producción intensiva (productos químicos, piensos, aditivos, restos de peces…) contaminan los ríos.
-       Pero la segunda –no declarada- es la creciente ola de críticas de organizaciones de defensa del medio ambiente o consumo (Greenpeace o la OCU) y de defensa de los animales por el sistema de producción intensiva en estas granjas asiáticas, cuya visión provoca sensación de asco y repulsión en el consumidor.

Pensemos que en Europa hay  regulaciones para tratar de mejorar por ejemplo la vida de las gallinas, vacas y otros animales, que tratan de evitar que en una misma jaula estén hacinadas decenas de gallinas y procurando que las vacas, por ejemplo, puedan deambular por los prados. Se cree que el hacinamiento, el estrés, la falta de luz natural, etc. conducen a carne menos sana, aunque los análisis actuales no permitan detectar esta insalubridad.
Algo similar ocurre con el panga

6.         ¿Debe consumirse el panga?

Yo no lo recomendaría; si las razones económicas nos invitan a consumir pescado barato, hay otras variedades tanto en fresco como en congelado de precio similar, mejor sabor, mejor calidad nutricional y procedente de explotaciones con muchas más garantías.


lunes, 12 de diciembre de 2016

Caso Nadia Nerea: solidaridad y fraudes

Artículo publicado en el Huffington Post el 10.12.16

Foto: Menorca Info


El reciente caso del engaño, mentiras y fraude a la sociedad española efectuado por el padre de una niña afectada de una enfermedad rara es una oportunidad para reflexionar sobre el tipo de solidaridad que practican los españoles.
La historia nos demuestra que en momentos de intensa emoción (¡esa es la clave!) la sociedad española se revuelve y da lo mejor de sí misma; hablo, por ejemplo, de la respuesta a la tragedia producida en Centroamérica por el huracán Mitch en 1998, que motivó la mayor ola de donaciones económicas a ONG.
También en el tsunami del sureste asiático de finales de 2004, que afectó a Indonesia, Malasia y otros países, la respuesta de la sociedad española en donaciones fue masiva, a pesar de la distancia geográfica entre España y aquellos lares, pero sobre todo de la escasa relación histórica, idiomática o de cualquier tipo. Y ya más recientemente, el terremoto de Haití de 2010 desató una ola de solidaridad en el pueblo español, cuyas donaciones superaron a las de Francia, con mayor población y con lazos idiomáticos y de todo tipo mucho más evidentes.
Así somos; y así no hay manera de que los equipos de las ONG puedan realizar con eficacia sus intervenciones, al no haber una previsión de ingresos anterior que permita una adecuada planificación. De esta falta de previsión derivan muchos errores, duplicidades, gastos innecesarios o disparates que comete incluso el mismo Gobierno español, que envió -¡45 días después del maremoto! - un supermoderno buque de asalto a la zona del tsunami en Indonesia... donde apenas hizo nada, más allá del turismo de los cientos de tripulantes y de publicidad de la construcción naval española.
¡Somos así! Sea por la influencia de la caridad cristiana o por otras razones, el caso es que triunfan los maratones televisivos, a pesar de las críticas de las ONG de desarrollo y del sector solidario en general, que dicen que ese no es el camino, que el camino es tener ONG fuertes, respaldadas por una base social fuerte, y que haga aportaciones regulares, así como gobiernos responsables y comprometidos socialmente (nada que ver con el actual, que ha laminado las ayudas a cooperación al desarrollo dejándolas a niveles de los años 80).

Sí, somos así, frente las sociedades europeas avanzadas como la francesa, inglesa, alemana...donde casi más del 50% (Inglaterra 58%, Francia 49%) de la población colabora regularmente con las ONG solidarias, en España las aportaciones apenas proceden del 19% de la población.

Somos así... vemos a una persona necesitada o que hace un llamamiento público, y por los motivos que sean (solidaridad repentina, el sufrimiento de un niño que nos impacta o para limpiar nuestra conciencia...) nos rascamos el bolsillo para tratar de compensar lo que no hemos hecho el resto del año. Y nos quedamos a gusto.
Estos días, paseando por Nottinghann, Inglaterra, uno podía ver carteles con la imagen de una persona durmiendo en la calle, y un mensaje: Si quiere ayudar a las personas sin hogar, no les dé limosnas; ayude a las organizaciones que les ayudan".
De eso se trata; sale un impresentable por la tele clamando por una ayuda a su hija que tiene una enfermedad rara. ¿Ah, sí? Pues no le des dinero a esa persona, ¡hazte socio de una asociación que ayude a esos enfermos!
¡No respondas con el estómago! Responde con el corazón, pero que el cerebro te asesore.

Biología humana en la "magic town"

Foto: José Manuel Casal (La Voz de Galicia) Una versión en  gallego  de este  artículo  fue publicada  en el diario La Voz de Galicia...